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Corte IDH Caso Comunidad de La Oroya

Patricia Tarre Moser

15 abr 2024

La Corte IDH notificó su sentencia en el caso la de Comunidad de La Oroya vs. Perú. Esta sentencia será un antes y un después en los casos de violaciones al derecho a un medio ambiente sano. En este episodio se analiza la sentencia con Astrid Puentes Riaño.


Para escuchar el episodio completo dale click aquí


El caso La Oroya se refiera a las afectaciones a la salud y medio ambiente sano causadas por un complejo metalúrgico ubicado en la comunidad de La Oroya.


La Corte IDH retomó los estándares desarrollados en la Opinión Consultiva 23 sobre el derecho a un medio ambiente sano y los aplica al caso concreto. Esta es la segunda vez que la Corte IDH declara una violación del derecho a un medio ambiente sano.


En este caso la Corte IDH, siguiendo la jurisprudencia del TEDH, desarrolla un estándar de reversión de carga de la prueba para casos de contaminación.

Además, la Corte IDH habla de la necesidad de velar por las generaciones futuras. Al respecto indica que existe un deber de los Estados de preservar el ambiente para permitir a las generaciones futuras oportunidades de desarrollo y de viabilidad de la vida humana. Esto es importantísimo para cambio climático.


Estos puntos y otros los discutimos en esta análisis sobre la sentencia de la Corte Interamericana en el caso de Habitantes de La Oroya vs. Perú.


Invitada de hoy

Astrid Puentes Riaño es abogada experta en derecho ambiental, derechos humanos y cambio climático, y en la intersección de éstos, con perspectiva de justicia climática, diversidad, equidad e inclusión. Ejerció como co-directora ejecutiva de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente, AIDA, desde 2003 hasta agosto de 2021, y ha sido parte de varias juntas directivas de organizaciones internacionales. Desde septiembre de 2021 es parte de la Junta Directiva de International Rivers. Tiene amplia experiencia en litigio de interés público ambiental, de derechos humanos y justicia climática. Ha publicado diversos artículos y dictado clases en la Academia de Derechos Humanos de la Universidad American, y en el Diplomado sobre Litigio Estratégico y Herramientas para la Defensa de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales de la UNAM en México, entre otros. En abril de 2023 fue nombrada Relatora de Naciones Unidas para el Derecho al Medio Ambiente Sano.


Pueden seguir a Astrid en twitter en https://twitter.com/astridpuentes


¿Qué vas a aprender hoy?


  • Los hechos del caso La Oroya

  • Los desarrollos más importantes realizados en la sentencia

  • El estándar de prueba aplica a casos de contaminación.

  • La obligación de transparencia activa en casos de contaminación



Recursos




Transcripción


Patricia: Hola, Muchísimas gracias por conectarte el día de hoy. Mi nombre es Patricia Moser y hoy vamos a estar hablando aquí en Estudio de Derechos Humanos sobre una decisión reciente de la Corte Interamericana. Muy, muy importante es la decisión en el caso de la comunidad de La Oroya contra Perú, y para eso estoy aquí con Astrid Puentes. Astrid es consultora experta en Derecho Internacional de los Derechos Humanos y Derecho Ambiental. Trabajó en AIDA de la organización representante de esta que llevó este caso al Sistema Interamericano por muchísimos años y recientemente fue nombrada por el Consejo de Derechos Humanos como la próxima Relatora del Derecho Medio Ambiente Sano. Astrid, felicitaciones de nuevo por ese movimiento y muchísimas gracias por estar aquí conmigo. 


Astrid: Muchísimas gracias a ti, Patricia, por las felicitaciones y por el espacio. 


Patricia: Qué bueno, que bueno. Bueno, Astrid. La idea es que comentemos un brevemente sobre esta sentencia tan importante que dictó la Corte Interamericana. Yo brevemente voy a hacer un resumen de los hechos y luego vamos a pasar a hablar sobre lo bueno, lo malo y lo feo de la decisión. 


Primero digamos como contexto general para todas las personas, pues este es un caso de una comunidad que es afectada por la contaminación causada por un complejo metalúrgico que está ubicado cerca de la comunidad de La Oroya. Por eso el caso se llama la comunidad de La Oroya, esta comunidad, digamos, llegó a ser una de las diez ciudades más contaminadas del mundo en el 2006 y la población tenía altos niveles de plomo en su sangre, tres veces más del límite de lo establecido por la Organización Mundial de la Salud. Esto llevó a que este caso incluso tuviese medidas cautelares por muchísimos años ante la Comisión Interamericana, debido a la situación de la contaminación del aire y del agua que estaba causando en estas personas, no habitantes de La Oroya. 


Entonces finalmente el caso, pues, llega a la Comisión, llega la Corte Interamericana y la Corte Interamericana le da la razón a la comunidad en un caso histórico del derecho, medio ambiente sano y derecho a la salud. Es la segunda vez que la Corte Interamericana, pues declara la violación del Derecho medio ambiente sano, pero en este caso hizo un análisis muchísimo más, más a profundidad que en el caso que habíamos tenido anteriormente del caso de la Contra contra Argentina. Entonces con eso, con ese digamos brevísimo resumen, por supuesto que en el momento consideras que hace falta detallar un poco más los hechos, siéntete con toda libertad. Me gustaría preguntarte qué te gustó de esta sentencia de la Corte Interamericana. 


Astrid: Muchísimas gracias Patricia. Y pues bueno, creo que lo primero es resaltar que es bastante obvio y hasta risible, es que la sentencia salió y lo que me parece la razón por la cual me parece importante resaltarlo es que este caso se presentó medidas cautelares en 2006 y finalmente la petición de caso se presentó en la Comisión en 2008. Entonces por eso por fin tener una decisión del Sistema Interamericano es muy importante y eso es definitivamente uno de los temas a resaltar lo otro obviamente. Y Patricia, de verdad mil gracias tanto por este espacio, para el caso de La Oroya como en general, como por todo el esfuerzo que haces para transmitir y digerir las decisiones del sistema. 


Es una sentencia larga que les invito a las personas a leérsela y que ver este video sea como una excusa para entender el ABC y que después las puedan ver. Creo que para resaltar definitivamente es que es el primer caso, este caso tiene varios primeras veces no históricos, por eso es que le llamamos así. Es el primer caso que habla de contaminación del aire en el Sistema Interamericano y esto es importante en América Latina, porque el 90% sino más de las personas en América Latina estamos respirando un aire que está muy contaminado. 

Por ende, la decisión aplica también, pues a todas las personas, estemos o no en La Oroya y en Perú.


El otro tema es que es la primera vez también que la Corte habla de un caso del derecho al ambiente sano y en general de temas ambientales en relación con una comunidad que no es indígena y no está en zonas rurales. También es esencial porque el derecho al ambiente sano es de todas las personas, seamos o no indígenas, seamos o no, o vivamos o no en zonas rurales también. Por ende, es clave que es la primera vez que se habla de contaminación industrial, ¿no? Y bueno,el tema de los derechos humanos es también esencial que se reconozca el impacto diferenciado de las personas de La Oroya y específicamente de niños y niñas y de las mujeres dentro del conglomerado de la población de La Oroya. Y esto es un tema esencial en general en temas ambientales que no se había visto antes y que es clave porque efectivamente hay un impacto diferenciado, especialmente en niños, niñas, jóvenes y mujeres y también personas mayores. 


Otro tema también entrando como a la parte más procedimental, pero me parece bien importante, es que el es también un caso en donde se agotaron recursos internos con una acción colectiva a nivel interno no fue un amparo, fue una acción colectiva y obviamente solo eso da para largo y anchas discusiones. Pero lo que me parece importante resaltar ahí es que no solo las acciones de amparo son importantes, porque cuando hablamos del ambiente hablamos de una afectación individual y colectiva. Y esta también fue otra de los reconocimientos de la Corte en la sentencia, tanto de fondo como en la parte procedimental. Y esto es súper importante porque a veces el amparo a nivel local o las acciones de tutela en otros países o acciones individuales no dan para hacer una protección más colectiva y bueno, entrando entonces más, más allá, como de los estándares.


Ya lo hemos dicho, pero lo quiero resaltar de nuevo el reconocimiento expreso de la Corte, que el respirar aire limpio y el tener agua limpia y asequible son partes esenciales no solo en todos los derechos humanos, sino el derecho al ambiente sano es fundamental y de cómo el Estado tiene la obligación de evitar las violaciones a los derechos humanos por actividades, en este caso de una empresa privada, pero que también fue pública antes del 97. En el caso de La Oroya vemos esta mezcla porque el complejo metalúrgico empezó a operar en el 1922. Es un caso complejo, pero, la parte de la jurisdicción de la Corte, si hablamos un poquito más en detalle, pero ya había aceptado, digamos, la jurisdicción de la Corte. Y en esos años tuve unos años en donde la empresa era pública y luego ya se privatizó. Entonces ahí este reconocimiento importante y la obligación del Estado de controlar las actividades de manera efectiva, reconociendo que en este caso no había ninguna duda, dice la Corte de la contaminación que la contaminación venía de esta fuente específica, que era el complejo metalúrgico, que había un impacto y un riesgo específico para las personas, sobre todo para las mujeres y los niños y las niñas, y que a pesar de esto, pues el Estado desafortunadamente no implementó la las actividades que debería y las medidas efectivas que debería implementar de control. 


Y en este reconocimiento específico de la protección de los niños y las niñas, la Corte me parece muy importante resaltar determinó y reconoció que el Estado tenía la obligación especial de una de la protección del artículo 19 de la Convención. Y no solo incumplió, digamos, los derechos en general, sino los derechos de niños y niñas en este artículo en particular de la Convención porque ante una situación de mayor vulnerabilidad los Estados están en la obligación de proteger específicamente a quienes en mayor situación de vulnerabilidad. 


Vinculado con esto me parece muy importante la garantía de los derechos a las generaciones futuras, que tampoco, no es una decisión importante que no habíamos visto, como con esta contundencia y creo que bueno, hay muchas cosas, ¿no? Creo que para finalizar, un reconocimiento muy importante que como mencionaste, yo tuve el honor de ser parte del grupo de litigio por muchísimos años, hasta los últimos dos que ya no estaba. Pero un tema esencial que ya lo ha reconocido, lo han reconocido otros tribunales internacionales como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.


¿Cuál es el estándar probatorio para determinar la responsabilidad del Estado? En este caso hubo muchísimas enfermedades que niños, niñas, mujeres, también hombres estuvieron denunciando y está documentado por los últimos 25 años afectaciones en la salud de las personas a tal gravedad que hay dos personas que fallecieron en el proceso, en donde la corte también reconoce que sus enfermedades están vinculadas con la contaminación. Y lo que quiero resaltar aquí es que la Corte reconoció la situación de riesgo en la que puso el Estado a las personas por la falta de control a esta actividad y en esa medida, en lugar de exigir una prueba directa y específica, causal directa de las afectaciones, como resalto, como ya lo han hecho otros tribunales internacionales como el Europeo, lo que hizo fue reconocer la situación de riesgo. Entonces reconoció que había una demostración de la contaminación.


No había ninguna duda al respecto, que también ese nivel de contaminación implicaba y se sabía desde los años 90 una situación de riesgo especial y grave en la salud, incluso en la vida de las personas. Y también se probó en el caso que las personas que llevaron el caso ante la Corte,ante la Comisión y la Corte esta estuvieron expuestas a estos niveles de contaminación y por ende la Corte concluye que por estas pruebas entonces el Estado es responsable por esta situación de riesgo. 


Patricia: Déjame hacerte una pregunta allí para aclarar entonces este estándar que estableció la Corte aquí, ¿es diferente al estándar que ha utilizado el Tribunal Europeo?


Astrid: No, más bien está  en línea con lo que establece el europeo en situaciones en donde aún, hay situaciones de riesgo, también es importante resaltar en temas ambientales y de salud pública, es muy difícil poder argumentar con 100% de certeza que una enfermedad, por ejemplo, o una afectación en la salud que sea grave y en algunos casos fallecimiento, es única y exclusivamente por una situación de contaminación, porque puede haber otros factores, factores familiares, etcétera. Y lo que ya ha hecho el Tribunal Europeo que adoptó también este estándar, el Tribunal o la Corte Interamericana de Derechos Humanos, fue que no pidió una conclusión, sin ninguna duda, del vínculo del hilo del el nexo causal entre las afectaciones y la contaminación, sino que dijo “los niveles de contaminación que son altísimos”, Se sabe científicamente que hay estos niveles de contaminación. La afectación de la salud es en ciertos tipos de enfermedades que fueron las que la comunidad probó y entonces acepta la situación de riesgo y por ende determina la responsabilidad del Estado incluso en el fallecimiento de dos personas. 


Patricia:  No, no, justo. Yo iba a decir que ese justo yo lo tenía como resaltado allí, porque me parece que fundamental ese párrafo 204, para que sepan es donde hace el análisis la Corte, porque es clave para cualquier caso siguiente de responsabilidad por por daño ambiental no?  


Astrid: Y creo que una cosa muy importante de la que no hemos hablado, es el tema de el reconocimiento también de la violación al derecho de la información y participación tanto como derechos como parte de el derecho al ambiente sano en esta situación. En La Oroya, y ahí hablamos de un caso paradigmático, porque ojalá fuera solo en La Oroya, pero en América Latina es en cada sitio casi que miremos en donde la contaminación era muy alta, el Estado sabía, pero la gente, las personas no tenían acceso a la información, la participación era también muy limitada y en parte la imposibilidad de probar más allá las afectaciones, las enfermedades, el nivel de toxicidad, etcétera, es porque no hay información, porque Perú, por ejemplo, cuando yo empecé a trabajar este caso, para que sepan en 2003, AIDA como organización empezó a trabajar en este caso en el 96, cuando empezaron a apoyar a las comunidades y que ya se estaban quejando el nivel de contaminación alto. Y lo primero que empezaron a hacer fue recabar información científica que incluso se citan muchos de esos informes en la sentencia de la Corte el tema no era probarlas, sino incluso generar la información en la situación de La Oroya. Entonces por eso me parece también dos realidades de la discriminación tan brutal que incluso relatores de derechos humanos hablaron de La Oroya como zonas de sacrificio, en donde hablamos de niveles de contaminación más altos, discriminación sistemática, niveles de pobreza o pobreza también muy importantes, en donde pues las personas realmente no tienen como un acceso real, ni a información, ni a participación en justicia. 


Patricia: Sí. Buenísimo. Sí, sin duda esto es una sentencia que digamos, esto que estamos diciendo aquí es solamente una pequeña capa la sentencia tiene muchísimo que analizar pero quisiera comentarte, Astrid, si hay algo bueno, antes de eso quisiera yo agregar una cosa que me parece buena, que es que en, digamos este estándar que hace que este análisis que hace la Corte en La Oroya viene de la OC 23, una opinión consultiva sobre medio ambiente y derechos humanos y hace un desarrollo sobre qué es el derecho medio ambiente sano y cuando existen las obligaciones de los Estados frente a la contaminación. Y entonces en eso se habla de la obligación de actuar frente a un daño sin un riesgo de daño significativo. 


Y esta es la primera sentencia que realmente entra a decir aquí hay un riesgo de daño significativo y hace ese análisis, y eso me parece muy importante, relacionado con lo que estamos hablando, por supuesto del estándar de prueba. Pero este análisis es clave porque si no, no queda claro entonces, sino casi que pudiera ser que cualquier contaminación, cualquier afectación ambiental, genera violaciones de derechos humanos y hay que ser muy, precisos con cuáles son los estándares. Y esta sentencia lo hace muy bien y es la primera vez que la Corte lo hace con tanto cuidado. Entonces eso es una de las cosas que a mí me parece más importante de esta sentencia. 


Astrid: Sí, yo creo que de nuevo es es bien amplia. Yo creo que avanza muchísimos estándares como dices, creo que es la primera vez que aterriza, o sea 23,  que esto no hablaba en general del cuál es el estándar y la obligación en un caso particular. Complementando lo que estabas diciendo, yo creo que también dos cosas por decir en este marco de lo que pasaba en La Oroya, otra de las de los reconocimientos importantes de la Corte fue que los cambios legislativos o reglamentarios que los Estados hacen en general y en particular en relación con una empresa, tienen que tener una perspectiva de derechos humanos y tienen que tener en cuenta cuál es el impacto de esa reglamentación en los derechos humanos de las personas afectadas. 


Para el caso de La Oroya, un tema esencial también fue que durante los años de operación del complejo, el complejo tenía que implementar medidas para reducir la contaminación, que por supuesto no eran ni sencillas ni baratas. No era una inversión importante, pero que la empresa sistemáticamente se negaba a implementar. 

Y desafortunadamente el Estado, a sabiendas que la contaminación ya estaba implicando una situación de riesgo y el impacto en los derechos humanos y en la vida de las personas y en la integridad de las personas, seguía dándole largas, como como se dice, no seguía dándole más tiempo a la empresa para que cumpliera con estas medidas importantes y por ello fue una de las razones por la que el Estado hoy en día es declarado responsable a nivel internacional,? Y lo otro que también me parece muy importante, es que en una de estas reglamentaciones ya tenía una reglamentación en relación con calidad del aire en el, específicamente con el dióxido de azufre. Y por petición de la compañía, pero también por razones técnicas, redujo el estándar de calidad del aire de dióxido de azufre. 


Y ahí la Corte concluyó que esa decisión era regresiva en relación con derechos humanos, porque no tuvo en cuenta, dentro del análisis de la norma y dentro del debilitamiento del estándar de calidad del aire, no tuvo en cuenta el impacto que estuviera fuera tener en derechos humanos. Y lo último para decir positivo. Y también después empezar a ver claro las oportunidades, es que la Corte reconoció tanto el impacto de las 80 personas que recurrieron al Sistema Interamericano como el impacto colectivo. Y esto es también esencial. 


Primero, porque el derecho al ambiente sano también es colectivo y segundo, porque litigar este caso fue muy difícil, solamente 80 personas que claro, suenan muchas, pero La Oroya es una ciudad de 30.000. En el momento en que se estaba litigando en un espacio de hostigamiento, de amenazas a los de a las personas defensoras, sobre todo a las mujeres, entonces tomar la decisión de acudir a la justicia y firmar una decisión y litigar no fue fácil, solo 80 personas y por eso digo solo no pudieron tener como esta posibilidad de acceder a la justicia en donde la corte reconoce y parte de las acciones de implementación justamente van a tener un impacto mucho más allá de las 80 personas y, los sus herederos en el caso de las dos personas que fallecieron, pero también va a tener impactos de remediación colectivos y eso es un tema esencial y lo fue esencial para las 80 personas que decidieron acudir al sistema. 


Patricia: Claro. Gracias por traer esos otros puntos para que no quedaran por fuera, porque son súper importantes. De hecho, creo que esta es la segunda vez que la Corte habla de regresividad en derechos económicos, sociales y culturales, me parece. Y entonces su súper clave, incluso tomándolo en cuenta desde el punto de vista digamos, de derechos económicos, sociales y culturales en general, otro caso de regresividad que sería este. El primero fue Cusco, si mal no recuerdo, ahora sí quería preguntarte ¿qué te pareció? ¿Qué no te gustó tanto de la sentencia o te pareció como oportunidades perdidas? 


Tarre: Mira, yo creo que, y ahorita que hablabas de DESCA justamente de los derechos económicos, sociales y culturales, algo que a mí personalmente se me que me quedó pendiente es que la Corte reitera que el derecho al ambiente sano es un derecho autónomo, porque a través de toda la sentencia y a diferencia de lo que hizo ya tanto en lo cajón, en el otro, en el caso que mencionabas contra Argentina y en la OCDE 23, en el caso de La Oroya solo habla del derecho al ambiente sano en relación con el artículo 26 de la Convención, es decir, dentro de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, que por supuesto está bien, pero eso me hizo falta, ¿no? Ya en Naciones Unidas todas nuestras constituciones reconocen el derecho humano al ambiente sano, que no solamente es un DESCA, sino que también es un derecho autónomo por, en sí mismo. Entonces, ojalá que en la nueva en la opinión consultiva 32 de de Emergencia climática y en otros casos podamos avanzar en el reconocimiento autónomo del derecho al ambiente sano también separándolo de la justiciabilidad. Y ahí hay una discusión grande ¿Importante no? Pero me parece que sí. Eso me quedó pendiente a mí, reiterar que el derecho al ambiente sano es autónomo. 


Patricia: ¿Tienes otra cosa que quieras mencionar? 


Astrid: No, no, adelante. 


Astrid: Okay. Sí, una cosa que me pareció un poco, me atrevería a decir mala, pero un poquito rara es, hay un párrafo que la corte pues reconoce la importancia que tiene la protección del medio ambiente para toda la comunidad internacional. Y entonces básicamente dice en palabras simples como “esto debería hacer yo”. A mi eso me genera alguna incomodidad, digamos, porque yo entiendo, o sea, obviamente es como, bueno, debería ser algo tan, tan importante que no tenga ninguna excepción que que sea como una norma las normas imperativas del derecho internacional, pero como decirlo así en una sentencia, como parece algo de un voto, ¿no? Como decirlo así como sin tanto análisis, sin nada, me parece que quedamos como un poco fuera de lugar. A pesar de que entiendo la intención, me parece queda así como ¿pero qué está queriendo decir? No te atreviste a decir qué es ius cogens, pero entonces qué significa eso? 


Astrid: Es que yo estoy de acuerdo porque, bueno, para quienes son o no tienen experiencia en derecho internacional, hablar de ius cogens en derecho internacional tiene otras unas implicaciones bien bien grandes y estoy de acuerdo. O sea, si lo hubiera o sea, ya lo dijeron, a mí también me quedó pendiente como una explicación, un contexto que implica ¿no? Y bueno, vamos a a ver qué pasa. 


Creo que lo otro que no es de la sentencia tanto, sino del sistema, es el tiempo de decidir. Bueno, tal vez la Corte se tardó un par de años, que no es mucho, pero la Comisión sí. Se tardó muchísimos años en decidir. Entonces creo que eso no lo deberíamos dejar por fuera porque necesitamos reconociendo las limitaciones y los retos del Sistema Interamericano. Es esencial que pueda dar una decisión mucho más rápida que lo que pasó en este caso que duró 18 años. En el caso, por ejemplo del Tribunal Europeo, con los casos de clima de cambio climático, que había una emergencia, que el Tribunal lo entendió, adoptó tres casos en Sala Plena y los tramitó de manera expedita. No se pidió muchísimo tiempo que La Oroya se tramitará de manera expedita? Desafortunadamente no se hizo y hoy lo que vemos es que aunque la sentencia es muy importante y creo que es una elección, no es algo negativo de la sentencia, pero una lección como de aplicabilidad y efectividad del sistema y de quienes usamos los derechos humanos.


La empresa responsable de muchas de estas contaminaciones se fue de Perú hace unos años y entonces hoy en día es el Estado quien es el único responsable, ¿no? En cambio, si hubiéramos visto una decisión más fuerte a tiempo, entonces el Estado si hubiera podido implementar medidas directamente todavía en relación con la empresa y compartir esta responsabilidad que es compartida, ¿no? Entonces ahí a mí me queda ese pendiente, digamos, de impunidad en relación con la empresa, que desafortunadamente al ya no estar en el país pues no se va a poder implementar. Pero bueno, sabemos que la justicia no es perfecta y definitivamente al menos celebramos hoy la decisión que existe y que definitivamente es importante que se implemente. 


Patricia: Claro, sí. Y sobre todo. Además, siendo un caso que tenía medidas cautelares, entonces es como como tardas tanto tiempo. Esperemos ahora que con la nueva política de priorización que tiene la Comisión Interamericana este tipo de casos, que tiene un componente de que hay un riesgo, la vida y la integridad de las personas pueda realmente ser priorizado como lo establece la política, ¿no? Que los casos urgentes van a ser priorizados. Entonces, bueno, esperemos que un caso de esta magnitud pues no vuelva a tener que pasar tanto tiempo para poder tener respuesta. Y te pregunto, si hubiese obviamente esto, esto último que mencionas me parece que es parte ya como de lo feo, de como algo de que de plano no está mal, no? Pero te pregunto si tienes algo más que te parece que que no te gustó o que lo harías diferente, o cómo o alguno en ese sentido 


Astrid: ¿De la sentencia? Creo que sin duda como pensando en cómo se estructura el caso, etcétera yo creo que hay un montón de cosas que ojalá hubiéramos hecho, no sé, más diferente o más fuerte o no, pero creo que al final, pues es un caso que también en otros elementos de análisis. También evidencia que,la importancia de entender el impacto del ambiente en los derechos humanos que ha llevado años para el sistema y no solo para el sistema, sino para el movimiento de derechos humanos, también para entender. Y ahí creo que es un tema también importante como para que podamos,, absorber. O sea, este tema de no es solamente allá las comunidades en en las zonas de sacrificios, sino cada una de las personas que vivimos en una ciudad en América Latina.


Necesitamos que se aplique la sentencia de La Oroya, porque el aire que estamos respirando es espantoso,? Yo hoy que estoy en Ciudad de México, hay en Bogotá hay muchas ciudades también,, Uruguay hace unos meses solamente que tuvieron problemas de agua, no? Entonces también como que yo creo que entender esta sentencia en la dimensión que es hoy y que ojalá nos puede ayudar a, como también dice la Corte, aplicar los principios de prevención y de precaución para evitar estos daños. No? Y para que no tengamos que llegar a estas situaciones en donde pues obviamente las sentencias son buenísimas, pero ojalá nunca hubiéramos tenido que llegar al Sistema Interamericano. Creo que ese algo es una lección también para los estados, no de qué es lo que deberían estar haciendo. Y es algo que nos hace falta no incorporar los derechos humanos dentro de las políticas económicas, dentro de las el control que se hace a los estados y a las empresas para que no solamente haya inversión, haya trabajo, que todas las personas por supuesto queremos y que esto, esta inversión, este trabajo, estas actividades industriales, estas actividades económicas, también respete los derechos humanos, porque al final los impactos pueden ser mucho mayores que los beneficios de estas inversiones. 


Patricia: Claro. Importantísimo eso que mencionas. Es importantísimo también recordar que por el control de convencionalidad, pues no solamente Perú está obligado a cumplir con con lo que los estándares que estableció esta sentencia, sino México, Colombia, Ecuador, Uruguay, todos los países que hayan ratificado la Convención Americana, pues tienen la obligación de tomar esta sentencia y decir bueno, okay, entonces tengo que adaptar, tengo que asegurarme que mi regulación esté acorde a este deber de prevención cuando existan riesgos con lo del agua, con el aire. Todo esto con el medio ambiente sano en general requiere unas obligaciones específicas para los Estados. Y esta sentencia entonces es una guía de cómo implementar esas obligaciones que establece, pues la Convención Americana. Sí, de nuevo muchísimas gracias por tu tiempo, por esta brevísima conversación de De La Oroya. Que bueno que estoy segura que habrán muchísimas próximas conversaciones, muchísimo más a profundidad, pero me gustaría, me gustaba que poder tener como algo aquí en YouTube que la gente pudiera acceder y luego pues leerse la sentencia ya con ese background en mente, y sí muchísimas gracias de nuevo por por tu tiempo y poder conversar de esta sentencia tan importante con esto de de derechos humanos hoy. 


Astrid: Claro que sí Patricia, de verdad muchísimas gracias. Y de este espacio de Estudia Derechos Humanos que me parece clave y que exacto, pues a sentarse a leérsela y a mirar qué elementos son importantes y aplicarla,? Y de nuevo, mil mil gracias por la invitación a este espacio para hablar de esta sentencia que es tan tan importante y por eso le decimos que es histórica, porque hay muchas, muchos estándares que se están estableciendo también en esta decisión. 


Patricia: Completamente. Y muchísimas gracias a ti también por conectarte y quiero invitarte porque mañana vamos a continuar más o menos con el mismo tema, porque vamos a hablar ahora de las tres sentencias del Tribunal Europeo sobre cambio climático. Para eso voy hablar con una abogada que trabaja en el Tribunal Europeo mañana. Esa conversación es a las 09:00 de Ciudad de México, que son las diez en Bogotá, Quito y Lima. Entonces esas tres sentencias hay que estudiarlas también, así que no se pierdan ese en vivo tampoco. Muchísimas gracias. 


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